El 12 de junio de 2026, Pulp transformó la noche en una lección magistral de elegancia, teatro y pop atemporal. Con Jarvis Cocker desplegando su inconfundible magnetismo sobre el escenario, el concierto fue una montaña rusa de emociones que orbitó entre la ironía mordaz y la catarsis colectiva, alcanzando su punto máximo cuando miles de voces se unieron para cantar sus grandes himnos a un solo pulmón. Más que un show, fue un encuentro generacional inolvidable que demostró que la actitud, el buen gusto y la verdadera clase jamás pasan de moda.